Ángel Gutiérrez Sanz. Desde los tiempos de los sofistas griegos el poder de la palabra ha venido siendo el arma más poderosa de la que se sirven los políticos para tener controladas las mentes. En una sociedad como la nuestra, en que la verdad ha desaparecido y lo único que cuenta es el relato, ellos han encontrado el campo de operaciones ideal, para llevar a cabo el adoctrinamiento de niños y adolescentes a través de la escuela y de los ciudadanos adultos, a través de los medios de comunicación, manipulados por unos periodistas paniaguados.